Posts etiquetados ‘libros’


DIBUJO-CIENCIA-FICCIÓN

La educación de 2088 estaba tan sectorizada como la sociedad, tanto corporaciones como gobiernos sometían a los pequeños a exhaustivos controles y análisis en busca de sujetos cuya mente fuera difícil de doblegar. Mientras el resto de examinados acababan realizando tareas rutinarias, los proclives a actitudes revolucionarias eran seducidos con puestos de relevancia, desterrados a suburbios o, en el peor de los casos, aniquilados.

Corría el rumor en las sórdidas calles del distrito coca- cloak de que los primeros desterrados poblaron aldeas en las colinas, decían que sus hijos crecían libres y su educación era intuitiva, no dependía de paquetes de actualización.

Cuando Luoki llegó a la primera aldea, lo que encontró le pareció inaudito. La tecnología y la naturaleza se abrazaban en una perfecta simbiosis. Los niños corrían libres y aunque su aprendizaje era más lento, los saltos evolutivos se aceleraban, y las capacidades innatas de las personas se potenciaban como nunca imaginó estando en las ciudades. Sintió que había encontrado lo más parecido a las descripciones, que aparecían en los desusados libros, de un paraíso…


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Otoño, mantas y libros

Publicado: 15 octubre, 2013 en Parapetos
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Regresa, y vuelvo a orillar en musas.
A batallar contra mil demonios.
Como Lorca, en una dulce queja,
ojalá decores el agua del río
con las hojas de mi otoño enajenado.
Suenan los cantos del camino, caen héroes,
ruedan, ruedan almas ahítas de voz ebria.
Y se posan ruidosas, las hojas,
bajo el silencio de nuestras miradas.


Reinvención

Publicado: 29 julio, 2013 en Lo caminado
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Me vacío, de manera que es más fácil reinventarme, y tan solo dejo dentro, esas caricias en el alma que me hacen sentir como viento que sopla las velas de un barco que a buen puerto espera llegar. Algo o alguien prendieron de nuevo la mecha y ahora no puedo dejar de escupir palabras y con ellas esculpir pensamientos. Tras largo tiempo en un estado catatónico me siento capaz de amar sin condiciones, amar sin reproches, amar por amar… ensanchar el alma, y nada ansío más. Me alimento de la felicidad circundante y con ella crezco del mismo modo que menguaba cuando me abordaba la tristeza, cuando me encontraba como trigo colgado en una abandonada panera o cuando caía al vertiginoso abismo del pecoso fantasma que me arrastró a la desolación. Vuelvo a refugiarme en mis libros, una vez más usaré como escudo ante el indolente envite de los acontecimientos las palabras de otros. Nunca creí en el azar y siempre quise ser partícipe activo de mi destino; a menudo sin saber que decir, a ratos callado para no molestar y entre tanto expectante ante las gratas sorpresas que la vida me puede brindar. Errando y encantado de seguir conociéndome, sintiéndome tan prescindible como eterno; soy funámbulo en la cuerda de la cordura, sin red, sin miedo al goce de la caída, añorando la pureza de un sentir exiguo, disfrutando de lo que tuve, y hoy tienen otros, agradecido de ser quien soy, en ocasiones apesadumbrado por lo que atrás quedó y no quise dejar, y por siempre en plena gratitud por lo que me ofreció quien a mi mundo quiso entrar. Hay mujeres imposibles de sustituir, tiernos gestos imposibles de olvidar y palabras que como olas al romper en la mar, no dejan de resonar; sin embargo he de buscar otros ojos en los que refugiarme cuando se apaguen las luces de la ciudad.


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Libros

Publicado: 29 junio, 2013 en Descelefrases
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Hay libros que son como la vida, cargados de cosas que no nos gustan pero con historias que atrapan y melodías que nos seducen.