A ratos…arrebatos

Publicado: 21 junio, 2014 en Parapetos
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Sería hermoso que tus caricias
Fueran el único hito que señalara el tiempo.
Pero queda por hacer…
Sería grandioso que cada mañana
Pudiera vomitarte rosas y margaritas en mis versos.
Pero queda mucho por hacer…
Sería perfecto que cada noche
Sintiera el roce de tus muslos en mis caderas.
Pero queda tanto por hacer…
A todo ello me acostumbraría, seguro,
Si pudiera acallar mi sentir, obviar el dolor y el llanto.
Queda demasiado por hacer…
Me desangro en letras, gurruños de papel;
Lo prefiero cuando el alcohol no cicatriza.
¡Ay! ¡Cuánto queda por hacer!
Aún confundo madurez con sentir la falta de tiempo,
Me pregunto si entendimos mal el proceso y se es maduro en la niñez.
¡Ay! ¡Demasiado nos queda por hacer!
Sé de brisas que resquebrajan corazas, de sentimientos que no abarcan palabras;
De soledades e ira, de sueños y traición.
En oscuras noches que son prisión… ¿Qué se debe hacer?
Si supiéramos las respuestas necesarias
Para no equivocarnos, y dejar de caer.
¿De qué valdría la vida? Si ya nada nos queda por hacer…


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Posándose va la bruma dócil
sobre valles de recios olivares,
ante la lozanía de almendros
el ánimo también puede dormir
en cajas de zapatos.

Me cruzo con la mirada triste de los niños,
hoy no podrán jugar en las calles.
Quizás…
Tampoco saque al mío a pasear.

La fina lluvia empapa la alegría,
aletargando las fuerzas
Quizás…
Mañana florezcan enérgicas.

Mustios sinsabores
oscuro paisaje
grisáceos colores
roto fuselaje.

A veces el viento cambia de aires,
algunos esperan que les empuje,
otros que los lance al vacío.

Mi mente atrapada en la inhóspita incertidumbre.
Mi cuerpo ocupa el incierto vacío sobre una silla.
Mi corazón hace tiempo que viaja sin mí.

Posándose va
sobre valles
ante la lozanía
el ánimo
en cajas de zapatos.



ciencia_ficcion_nexus1

Júpiter tropical era el destino vacacional más frecuentado por las grandes fortunas del la galaxia Andrómeda. Ante las preguntas de los corresponsales intergalácticos siempre respondían que los atardeceres, la calma de sus costas y la afabilidad de su gente era el principal motivo de sus numerosas visitas, sin embargo, la agencia contra el fraude sospechaba de otros oscuros motivos.

Sin duda, estaba preparado para infiltrarme en cualquier reunión, mis años en la academia habían perfeccionado lo suficiente mis habilidades; aunque enfrentarme al horror que descubrí no formaba parte de mis entrenamientos.

Ataviados como sirvientes de lujo corríamos entre la espesura selvática, sólo conseguimos salir diecisiete con vida del palacete, los gruñidos de las bestias trémulas paralizaron a dos camareros, y sin mirar atrás pude sentir como las fauces de la criatura lo arrojaban a los pies de los despiadados cazadores, los cuales entre risas comentaban los gestos de dolor y miedo que les producían a sus indefensas víctimas. Mi nave estaba camuflada a menos de doscientos metros pero no podía huir sin más, tenía la irrefrenable necesidad de salvar a aquellas personas, y para eso tampoco había sido entrenado.



DIBUJO-CIENCIA-FICCIÓN

La educación de 2088 estaba tan sectorizada como la sociedad, tanto corporaciones como gobiernos sometían a los pequeños a exhaustivos controles y análisis en busca de sujetos cuya mente fuera difícil de doblegar. Mientras el resto de examinados acababan realizando tareas rutinarias, los proclives a actitudes revolucionarias eran seducidos con puestos de relevancia, desterrados a suburbios o, en el peor de los casos, aniquilados.

Corría el rumor en las sórdidas calles del distrito coca- cloak de que los primeros desterrados poblaron aldeas en las colinas, decían que sus hijos crecían libres y su educación era intuitiva, no dependía de paquetes de actualización.

Cuando Luoki llegó a la primera aldea, lo que encontró le pareció inaudito. La tecnología y la naturaleza se abrazaban en una perfecta simbiosis. Los niños corrían libres y aunque su aprendizaje era más lento, los saltos evolutivos se aceleraban, y las capacidades innatas de las personas se potenciaban como nunca imaginó estando en las ciudades. Sintió que había encontrado lo más parecido a las descripciones, que aparecían en los desusados libros, de un paraíso…


Que siempre tengas algo que decir no conlleva que siempre merezca la pena escucharlo. Un minuto en silencio con las personas adecuadas es más revelador que centenares de horas de incontinencia verbal… Y es que la verborrea de algunos puede llegar a producir nauseas.


la-nave-de-un-millon-de-años

El atardecer morado de aquel ciclo fue tan atípico como el amanecer. Tras el alivio que les produjo sobrevivir al alba purpura, al caer la tarde, los habitantes se afanaban en ofrecerles un rito decente a los cadáveres que se hallaban esparcidos en las inmediaciones de la pequeña ciudad. El ululato de la bestia aún se podía escuchar, el viento procedente de las colinas traía un olor a sangre y miedo que se impregnaba en los ropajes de los cariacontecidos habitantes. Sabían que tal hecho no pasaría inadvertido para la emperatriz y ante los problemas de corrupción que adolecía el imperio, Agrus, un asteroide remoto e independiente sería un buen lugar para desviar los focos más críticos y opacar el desmoronamiento del viejo sistema estelar.




Gatecrasher

Golpes de pecho,
percusión cavernaria,
rituales de paria
que tocan techo.

Caída a lo impersonal,
lociones superficiales
abren brecha emocional.

Se abre la pasarela
y desfilan dóciles
borregos de acuarela.
Maquillan y visten la piel
que lucen bajo opacas luces,
frívolo arte de venta a granel.

Golpes de pecho,
percusión contradictoria,
iconos de barra
ratones sin queso.

Contoneos simiescos
espasmódicos movimientos.
¿Eso es bailar?
Más bien aguantar el equilibrio
o mover el dedo.
Ratas y ratones
atrapados en la suciedad,
de la falsedad títeres,
sus ojos son los de otros,
los otros sus espejos.

Opacas luces,
pinturas de guerra,
batallas sin seso.
Por sexo a veces,
por siempre ego.
Salud para todos,
chupitos de vanidad.
Golpes de pecho,
percusión visceral.


Retales y fragmentos

Publicado: 8 enero, 2014 en Parapetos
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ventana
La tarde que arrojé piedras contra su ventana,
y la forma con la que silbaba. ¿Recuerdas?
Decía que nuestras sombras eran una
danzando bajo la luz de la lámpara que le regalé.
¿Recuerdas? Imaginamos el olvido en un portal,
cincelamos atardeceres y merendamos confesiones
en las rocas de un incipiente puerto donde
seguimos pesquisas de sal ¿Recuerdas?
Experimentamos en colchones que superaban
nuestra edad testeando sus muelles
¿Recuerdas? Amordazamos los ladridos
y desterramos al frio de la cama;
conversamos con ocas en Cazorla.
Mordíamos al viento ¿Recuerdas amor?
Desnudos, separados por piel te visitábamos.
Te venerábamos, impulsivos, sólo creíamos en ti.
Burlamos tus flechas
durante algún tiempo, te dimos la espalda.
Amor
¿Nos recuerdas ahora?


Eclipses y otras luces

Publicado: 30 diciembre, 2013 en Parapetos
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Una noche bastó,
suficiente para sabereclipse
que regalarse la luna
o bajar estrellas
de nada serviría.

A la velocidad que la sangre
estando cerca les fluía
vibrando sus cuerpos
como lo hacían…

Los astros eclipsados,
fruslerías.


Blandeaban la ira

Publicado: 30 diciembre, 2013 en Parapetos
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Blandían palabras
Blasmaban al sentimiento
Blanqueaban sus fachadas
Blasfemaban contra el viento