Nadie venció a la corriente

Publicado: 10 agosto, 2013 en Ciencia-Ficción, Microrelatos
Etiquetas:, , , , ,

En mi viejo búnker, los días pasaban rápido o, al menos, eso pensaba yo. Llevaba demasiado tiempo sin ver la luz solar para saberlo con certeza. Fuera el sol había dejado de relucir, sólo se podía divisar vagamente una mortecina claridad crepuscular en raras ocasiones; el día que me adentré en los cañaverales con el cadáver de mi última compañera de refugio, no tuve suerte, la oscuridad seguía abrazando lo que mi vista alcanzaba. La máscara se resbalaba y mis pasos eran torpes debido a mi languidez. Dudaba si enterrar el cuerpo, perder tiempo y energías, o quemarlo, aunque llamara la atención de alguno de los indeseables seres que, ahora, acechaban cobijados por la nube artificial que, poco a poco, asfixiaba la vida del planeta. Decidí desnudarla, el traje anti-radiación ya no le era útil, la posé sobre la carcomida puerta y el arroyo la arrastró. La observé alejarse mecida por las negras aguas, la última vez que vería algo tan hermoso como el cuerpo de una mujer, pensaba, ¿qué corriente arrastró a la humanidad a este momento? El ruido fue atronador, el búnker quedó reducido a polvo, caí sobre mi espalda y la eterna noche, por un instante, se iluminó.

búnker


Licencia Creative Commons

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s