Encadenado

Publicado: 1 julio, 2013 en Ciencia-Ficción, Microrelatos

Ya no sabía cuánto tiempo llevábamos encadenados, comiendo aquel asqueroso puré enmohecido. Desconocía el número de horas que dormíamos entre cada ingesta. Al despertar se repetía la misma escena. Un plato con nuestro repugnante rancho, un par de nuevas perforaciones en nuestro cuerpo, y la evidencia de que formábamos parte de algún tipo de experimento. Nuestra piel se tornaba más ocre con el paso del tiempo, sin embargo no me sentía débil, todo lo contrario, diría que estaba en plena forma, como nunca lo había estado. Desperté al aprendiz de alquimista para preguntarle si había escuchado o leído sobre algo parecido, pero me miró durante unos segundos, atónito, como si no diera crédito a lo que veía.
– ¡Aléjate, bestia inmunda! – se agarró a las cadenas para levantarse y la roca crujió.
Miré a su hermano que se encontraba erguido, en la pared opuesta, barbullando:
– ¿Qué… quiénes sois vosotros? ¿De quiénes son estas voces? ¡Sí, sí! ¡Yo lo soy! ¡Soy más fuerte que vosotros! –dio un enérgico bramido mientras lanzaba su puño izquierdo en nuestra dirección. Los eslabones cedieron. Y cejé atemorizado.
Entonces, salir de allí dejó de preocuparme, la misión requería que continuara siendo el mismo.

Encadenado


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